domingo, 16 de junio de 2013

La niña que volaba en las espalda de un ave.


Un día, cuando estaba sentada en la puerta de su casa, una niña notó que nada de lo que veía era real. Sospechó que entonces podría cambiarlo todo, como en sus sueños. Se acomodó la falda, se arregló el cabello, tal vez por última vez, cerró los ojos y soñó.
Desde ese día algunos la han visto volando entre las nubes.

  Ahora viaja sobre la espalda de un ave.

Un conejito temeroso

Nadie lo vio salir en la unánime noche de su tronco.
Asomó primero sus naricita, luego sus orejitas por último dejó ver su carita. Saltó de un tronco al otro. Se escondió en la espesura del pasto.  

A pesar del miedo ese día decidió mirar las estrellas. Y tal vez alcanzar a una de ellas.